TALLER DG BASE

Diseño Gráfico II · Profesor Juan Guillermo Tejeda · Universidad de Chile

Constanza Reyes

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Dando una no muy profunda leída sobre Mauricio Amster, entre lo que me ofrecía la página oficial para realizar el paper y otros aciertos en google, podría decir de una forma un poco arrebatada que este diseñador era todo un cosmopolita, entre Polonia y Chile (y todo lo que hubo entre medio) pudo nutrirse de “mundo” que pareciera verse reflejado en el desarrollo de caligrafía representativas de lugares geográficos y espacios históricos.
Dentro de sus obras se puede notar el “estilo propio”, esa firma, sin ser firma del carné de identidad, sino una articulación gráfica única, que sin duda se contempla en las metas que cada diseñador tiene y que muchas veces lo ponen en manifiesto cuando, sobre todo el primer día de taller se hace la dinámica de ¿qué esperas de este curso? Y brota de la boca de la mayoría: “encontrar mi propio estilo”.
A partir de esto y de lo entendido por colofón, puedo tener una visión de la amplitud que puede llegar a tener el diseño gráfico en sus diversas aplicaciones. Amster le da toques de interés a algo que parece aburrido, como los créditos, que seguramente en una configuración normal, sería una de esas páginas que nos saltaríamos para llegar luego al comienzo del texto de interés. Digamos que el diseñador gráfico tiene una tarea sumamente importante y a modo de seguir ejemplificando con hechos más actuales, se podría hacer un paralelo de los Colofones de Amster con los créditos de películas que ya se han comenzado a salir de la típica pantalla negra con la barra llena de tipografías que articulan los mensajes deslizándose de abajo hacia arriba.
Finalmente noté el manejo impecable que tenía Amster en este soporte que le proporcionaban los libros y pienso que habría hecho el en estos tiempos con soportes digitales como las páginas webs. Quizás habría tenido uno que otro dolor de cabeza entre las diferentes resoluciones y las mañas entre navegadores, pero seguramente habría alcanzado el mismo manejo impecable y se las habría arreglado para aprovecharlo tan bien como lo hacia en sus ilustraciones, dejando su firma de diseñador como en los colofones y reflejando las diferentes corrientes, culturas, etc como en las tipografías.

Escrito por Constanza Reyes

27 Abril 2009 a las 1:31

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