chile marca registrada
Este libro me hace pensar mucho en como hemos perdido nuestra identidad, no tan solo nuestra identidad chilena sino también como personas individuales, a pesar de que veo un incansable deseo de ser “únicos”, cuando por esencia lo somos, veo también que en la búsqueda de ese objetivo nos hemos dejado atrapar por el poder de las marcas, es gracioso ver como todos quieren ser diferentes cuando todos usan las mismas marcas de moda, si hasta los que quieren ser extravagantes andan vestidos de la misma forma en que se visten todos los que quieren obtener los mismos resultados visuales que ellos, ya casi no somos lo que somos por nuestros pensamientos o sentimientos, sino mas bien por lo que mostramos, las marcas que vestimos o consumimos. Esto me lleva a otro análisis, ¿Qué cambia en mi usar una marca u otra?, ¿Cuál es la diferencia?, ¿es que acaso por usar un “mejor” jeans soy mejor persona o soy más feliz?
En este sentido creo que ese es un concepto que ya no aplica, que es mejor , creo que las marcas ya no se elijen por su calidad sino por el concepto al cual representan y con el cual la gente también nos identificará si la usamos, y justamente este es el gran desafío que se nos presenta al momento de diseñar, debemos ser capaces de crear en la mentalidad colectiva, un convencimiento del concepto y por supuesto una necesidad de este, para que al usar el producto que representemos con la marca, el usuario sienta satisfechas y superadas sus “necesidades”

