Debido a revelaciones recientes, he decidido escribir algunos descubrimientos que he realizado durante los últimos años. Están tomados de una página de mentira, un fanzine que solía repartir en la Fau hace un par de años, que a su vez tiene su origen en el “manifiesto incompleto para el crecimiento” de Bruce Mau.
Tiene que ver con política, con la ciudad, con las relaciones entre las personas, con la libertad, y algunos otros temas variados y abstractos.
Sentí la necesidad de escribir este post luego de ver la clase que me perdí, del claustro que se avecina, de leer el post de Manuel, y de tantas otras cosas que no importan realmente, pero que me incitan, incluso más, me obligan a compartir mis difusos conocimientos y mi forma de ver la vida.
Finalmente, quisiera explicar que esta “guía” no es el resultado de grandes estudios de libros, ni de implacables teorías, sino que por el contrario está basada en experiencias, en conversaciones, en viajes, en paseos, en derivas, en fiestas, en alegrías. La vida está llena de cosas, y el diseño puede ser parte de esas cosas. Jamás pensaré en el diseño como un trabajo, ni pensaré en mis jefes, ni en la oficina, ni en el escritorio, porque esas cosas no me interesan. Lo que a mi me interesa es la vida, y si puedo convertir al diseño en parte de mi vida, pues mucho mejor.
Guía del diseñador violento:
1- No espere tanto
4- No sufra
7- Vea todo como por primera vez
8- Experimente. Pruebe cosas nuevas constantemente
9- Fracase mucho. Si no fracasa no está buscando realmente
10- La calle es una aventura. Esté atento
14- No sea conformista, pero tampoco sea autodestructivo. Sea justo consigo mismo
15- Visite a sus amigos
17- Module. Hable bien
21- Lo más importante no se aprende en clases
22- Prefiera las tipografías clásicas
Las próximas clases de taller regalaré las copias que me quedan de números nunca vendidos y nunca regalados, no son pocas.







