Respecto del título de este paper, tengo 2 grandes peros, el 1º es que nunca me he considerado una persona muy posesiva, por ende el adjetivo MI me genera cierto malestar, el 2º punto es que - haciendo caso omiso del primero- no se que considerar como mi ciudad, San Bernardo o Santiago?, son tan próximas que ya parecen una, pero ojo!, tienen sus grandes diferencias.
Sea como sea, siempre llego a que la ciudad –en este caso, mi ciudad, sea cual sea- siempre será una ciudad bipolar… por qué se preguntará más de alguien, sencillo, porque después de pensarlo, siempre llego a una nube negra -y no me refiero al smog-, y noto que todo depende del modo de sentirme ese día, más que eso, de mi estado de ánimo del momento, por lo general comienzo con una mirada ultra mega super al cuadrado negativa, sacando a relucir todo lo malo que se me ocurre, como son – y encabezando la lista- los malditos tacos, que se inunden todas las malditas calles o por lo menos justo en las que yo tengo que transitar, la maldita gente imprudente y hasta mal intencionada (claro está que santa yo no soy), pero luego –y casi por arte de magia- comienzan a aparecer en mi mente las cosas buenas, las cuales quiero –y llego a extrañar-, y me empiezo a dar cuenta que esos malditos tacos ya no son tan malditos, que puedo disfrutar jugando en la micro con mi hijo, que la maldita inundación de las calles es como 2 veces al año y por ultimo que tanto!, no salgo si no me quiero mojar, que si bien hay gente maldita, considero que hay el doble de gente que vale la pena – y eso que no me gustan las aglomeraciones- y con todo esto, y obvio que un poco más se comienza a dibujar una estúpida sonrisa en mi rostro –cual quinceañera enamorada del amor-
…bueno , está claro que todo depende de como me afecte la luna ese día!

texto original, testimonial y creíble…. pero sin valor académico por estar del todo huérfano de referentes